Es de los pocos pueblos de Jalisco que aún conservan la esencia rural. Por las calles de Arandas, aunque en su mayoría cubiertas por adoquín, aún se respira aire puro, de ése que en la ciudad es prácticamente irrespirable. El ambiente huele a pueblo, y ello se vive con un simple deambular por algunos de sus rincones. La gente aún saluda a todo el que pasa, aún sin conocerlo, característica única de un pueblo donde la amistad se brinda a manos llenas.

Es municipio de Los Altos de Jalisco, y se ubica a sólo dos horas y de Guadalajara por la vía corta (autopista). Es cuna de la tierra colorada, ésa materia colorida indispensable para dar origen al agave azul, el corazón del Tequila. Lleno de virtudes, paisajes y fiesta, Arandas es un rincón de Jalisco que comparte con sus parientes alteños la magia que sólo un pueblo en toda la extensión de la palabra puede llegar a ofrecer, dedicado al turismo rural, a ésos viajeros que buscan reencontrarse con las raíces mexicanas.

Arandas fue frontera entre purépechas y chichimecas a mediados del siglo XVI y fue poblado por los colonizadores, aunque fue hasta 1762 cuando se fundó bajo el nombre de Santa María de Guadalupe. Aún conserva parte de su historia y la mantiene vigente; vestigios centenarios que aún forman parte de los atractivos del lugar, desde sus templos que datan de siglos pasados y que más adelante comentaremos, hasta sus haciendas coloniales, a las que por diversos factores no se puede tener acceso pero que pueden ser apreciadas desde fuera como una joya de la historia de este pueblo.

El espectáculo salta a la vista desde antes de arrivar al lugar. Los campos cubiertos en su mayoría de mezcaleras azules y hoy en día sembradíos de chía, son la primera impresión de que se va por buen camino y que lo mejor está por venir. Vale la pena hacer la primera parada en el corazón del pueblo, sobre la calle Hidalgo, donde converge lo mejor de la historia de este municipio.

El Parque Hidalgo es una muestra clara de los vestigios que guarda Arandas. Una campana, de las más grandes de América, reposa sobre un campanil para ser exhibida. La historia narra que por su peso, fue imposible subirla y posarla sobre el campanario, por lo que desde entonces, forma parte del piso de este parque, donde por cierto, también se aprecia un monumento al cura Hidalgo.

De día o de noche, Arandas ofrece en su Centro Histórico mucho qué ver y mucho qué comer. Resaltan en el primer cuadro del Centro del pueblo, la iglesia de San José Obrero, con estilo neogótico, cuya obra inició en el año de 1879. de igual forma, la Parroquia de Santa María de Guadalupe, construida en 1780, al más puro estilo barroco. En este mismo tenor, vale la pena visitar la capilla Del Socorrito, con una llamativa forma octagonal, ubicada en la Plaza Fundadores.

De noche, la plaza del pueblo se convierte en un festín de antojitos y en la sede la música vernácula, especialmente los fines de semana, y en fechas como ésta, que el pueblo celebra una de sus fiestas más grandes, "las de enero".

Además de los antojos, Arandas se distingue por su gastronomía, y resalta la elaboración de quesos de calidad, así como derivados de la leche: requesón, panela y crema, pero encabezan la lista las carnitas de cerdo. En el lugar la oferta de este platillo es amplia, pero todos hablan de al buena sazón de las "Carnitas Jaimes", ubicadas en el kilómetro 2 de la carretera Arandas-Tepatitlán.

 

Las mejores fiestas, en enero

Arandas se llena de fiesta y color en el mes de enero. La fiesta grande del pueblo, en honor a la Virgen de Guadalupe, es el centro de atención de propios y extraños. La feria en estas fechas es una visita obligada para los "ausentes" y los tapatíos y los oriundos de pueblos aledaños.

Calles del Centro Histórico se llenan de composturas, peregrinaciones, música y algarabía, el pueblo está de manteles largos y listo para recibir a miles de visitantes que procuran el pueblo en esta fecha para vivir unos días de fiesta y aprovechar para admirar la belleza de las jóvenes del lugar, conocidas por su tez blanca y ojos de color.

El municipio monta in núcleo exclusivo a la entrada del pueblo, una explanada donde se puede encontrar diversión para chicos, grandes y no tan grandes. Juegos mecánicos, terrazas, bandas y bailes, son parte imperdible en este sitio.

Además de esto, Arandas de caracteriza por incluir un serial taurino donde acuden las figuras del toreo nacionales y extranjeras. No puede faltar el palenque de gallos y las actuaciones de diferentes artistas en concierto.

 

 Cómo llegar

La forma de llegar a Arandas desde Guadalajara es tomando la carretera Federal No 80 D a Lagos de Moreno, que pasa por Zapotlanejo y Tepatitlán, tomando el entronque a Arandas, por la carretera estatal 5. También puedes tomar la autopista que te lleva a Tepa, y seguir los señalamientos hasta llegar a la desviación de Arandas.